¿Cuándo es recomendable asistir a terapia tanatológica?

Por qué, es más beneficioso no vivir el duelo a solas, en los momentos de confusión ocasionados por la pérdida estamos en crisis emocional. Nos negamos a aceptar lo sucedido. Aceptar la ayuda de un profesional nos puede beneficiar para recuperar nuestra vida emocional de una mejor manera y más rápido.

Un buen manejo del duelo nos beneficia para no quedar atrapado en emociones no sanas, en el fluir sanamente en nuestras vidas.

La terapia ayuda a encontrarte nuevamente, a conocerte a ti mismo, a descubrir los recursos que tienes y que muchas veces no te has dado cuenta que los tienes, a darle un nuevo sentido a tu vida; a darle una mejor solución a aquello que te aqueja

Nuestros sentimientos

Nuestros sentimientos y emociones ante una pérdida son de confusión, nos sentimos culpables de la muerte de nuestro ser querido, o de la muerte de la mascota o del fracaso de nuestro matrimonio.

Solemos no dar rienda suelta a lo que sentimos por miedo al que dirán, o por el constante “ya no llores”, “no lo dejas descansar”

Debemos aprender a expresar nuestras emociones y sentimientos, de la mejor manera, sin reprimirlos, de una manera saludable.

Se vale pedir ayuda

Tú puedes mejorar tu vida elige recuperar tu vida.

No aceptamos que necesitamos ayuda para transitar el proceso de duelo, no siempre somos tan fuertes para vivirlo llorando solos por los rincones. Un buen manejo del proceso del duelo nos ayuda a superarlo más rápido y de la mejor manera. Tenemos que recuperar nuestra vida de una forma más positiva. Por lo general hay alguien que nos necesita, que nos está esperando.

Tú puedes recuperar tu vida, inclusive mejorarla

No vivas tu duelo a solas, es más sano expresar lo que se siente. A veces es más fácil decirle a un extraño (terapeuta) lo que sentimos.

El terapeuta no te va a juzgar, ni a criticar, te va a escuchar, y a orientar para el buen manejo de tu duelo.

Aprendamos a pedir ayuda.

Resiliencia

La resiliencia es la capacidad que se tiene para superar las pérdidas, y/o las crisis que se presentan a lo largo de la vida.

Hay personas muy resilientes y por lo general con cierta rapidez superan el evento de duelo o una crisis emocional. Esto esta relacionado con su carácter y las experiencias que hayan vivido en su vida. Se puede aprender a ser resiliente mediante una terapia, ya que esta nos conduce a descubrir los recursos con los que contamos.

La tanatología también se refiere a cambios que siempre están presentes en la vida de todos. Hay cambios más significativos, más importantes dependiendo de valores estimativos; cambios de casa, de trabajo, cambio de puesto por promoción, cambio de lugar de residencia donde dejamos atrás a familiares, amigos, el empleo, la casa donde posiblemente viviste muchos años; pérdida o robo de objetos.

¿Qué es la terapia?

La terapia es una forma de recibir ayuda ante un problema. Si vas a terapia, te reunirás con tu terapeuta para hablar.

El terapeuta te hará preguntas y te escuchará. Eso ayudará al terapeuta a saber qué es lo que necesitas. Ir a terapia ayuda a la gente a afrontar mejor las cosas, a encontrase mejor y a comportarse mejor.

Tu padre, tu madre o tu médico te pueden recomendar que vayas a terapia si estás afrontando un problema difícil. O tal vez sea tu propia idea; es posible que seas tú quien pida a uno de tus padres o a tu médico que te busque un buen terapeuta para hablar.

¿En qué tipo de problemas ayudan los terapeutas?

Los terapeutas se han formado para ayudar a gente con todo tipo de problemas.

Los terapeutas ayudan a la gente a superar momentos difíciles, como cuando tienen:

  • problemas familiares.
  • problemas escolares.
  • acoso o bullying.
  • problemas de salud.

Ayudan a la gente a afrontar sentimientos dolorosos como:

  • la tristeza.
  • el enfado.
  • el estrés y la preocupación.
  • una baja autoestima.
  • aflicción.

Ayudan en afecciones como:

  • el TDAH.
  • la depresión.
  • el TOC y la ansiedad.
  • los trastornos de la alimentación.
  • las autolesiones.
  • traumas.
  • comportamiento de oposición.

La tanatología también se puede aplicar en otro tipo de pérdidas como son:

El suicidio, cuando se teme que una persona tiene ideas suicidas, como suele pasar que mencionan que se quieren matar o se quieren morir, que están planeando como llevar a cabo este evento, que empiezan a regalar sus pertenencias en algunos casos.

La vida deja de tener sentido, los invade la desesperanza, piensan que nadie los entiende, que la vida no tiene sentido, hay que estar alertas a esos signos.

También a personas allegadas al suicida en donde les embarga la culpa, por no haberse dado cuenta, sintiéndose culpables de tan lamentable suceso, el dolor los embarga, las emociones se desbordan. Se cae en crisis difíciles de manejar


Salud, es otra situación donde es conveniente acudir a terapia tanatológica, hay pérdida de salud, sea por la amputación de algún miembro del cuerpo, una enfermedad terminal, o rara de la que se tiene poca información. Hay temor a la muerte: si se es padre de familia a dejar desvalidos, desamparados a los hijos o dependientes económicos. Embarga la preocupación de lo que va ser de ellos, si el enfermo es el sostén de la familia


Pérdida del trabajo, es una pérdida que no está reconocida, pero no solo se pierde el trabajo, sino, que también el status económico, el bienestar del que se venía disfrutando. Hay relaciones que se terminan por no poder tener los beneficios que se tenían por el empleo que se acaba de perder. Se pierde también el poder adquisitivo. En ocasiones también el automóvil, la casa donde se vive. Es una cadena de pérdidas las que trae consigo esta pérdida.


La pérdida de la mascota. No se toma mucho en cuenta, se le ve con cierta indiferencia. La mascota pasa a formar parte de la familia, el afecto que proporciona se pierde. Para personas que están solas, la mascota pasa a formar parte de su vida, platican con ellas, es su compañera, es un ser con el que se convive casi siempre por años. Dejan un enorme hueco emocional y afectivo en las personas.


Ghosting, es una pérdida diferente porque de repente la pareja desaparece sin dar una explicación. Se piensa que pudo haber muerto, se le busca sin ningún resultado. La persona se queda con muchas preguntas sin respuesta. ¿Qué hice mal? La culpa se apodera de ellas, la autoestima se cae, se pierde la autoconfianza.

La persona se siente incapaz de volver a tener una relación, se apoderó de ellas la desconfianza y el sentimiento de no sentirse merecedores de nada ni nadie. Tampoco se sienten merecedores de que alguien los ayude


Aborto, sea provocado o involuntario, hay una pérdida muy significativa. ¿Qué hice para que no se lograra? ¿Cómo me atreví a abortarlo?

Los sentimientos de culpa se hacen presentes cualquiera que sea la razón por haberlo abortado, es difícil superar esta pérdida. Era un ser indefenso, sobre todo cuando es un aborto provocado.

En estos casos como en otros antes mencionados se vale pedir ayuda. Es necesario pedirla y tenerla para poder seguir viviendo de la mejor manera

Todos somos merecedores de recibir ayuda cuando la necesitamos.

No vivas tu duelo a solas, solo tienes que pedir ayuda, atrévete a pedirla.

¿Por qué la gente necesita terapia?

La gente necesita terapia cuando tiene problemas que no pueden afrontar por sí misma. La terapia ayuda a la gente a poner en orden sus sentimientos. La ayuda a elaborar y a resolver sus problemas. Cuando van a terapia, se empiezan a encontrar y sentir mejor y a hacer las cosas mejor.

La gente puede necesitar ir a terapia por distintos motivos. Algunas personas necesitan superar su depresión o su ansiedad. Otras necesitan mejorar su atención, su aprendizaje y su concentración. Algunas personas necesitan ayuda para la ansiedad, la preocupación o el miedo. Todo el mundo merece que lo ayuden para afrontar sus problemas.

¿Cómo funciona la terapia?

En terapia, la gente aprende hablando y haciendo cosas. Los terapeutas compartirán actividades e ideas para desarrollar las habilidades que necesitan sus pacientes. La gente aprende formas de resolver sus problemas.

La terapia ayuda a construir sentimientos positivos, como la confianza en uno mismo, la valentía y la esperanza. Los terapeutas ayudan a la gente a sentirse motivada mientras aprenden. También la ayudan a ver lo bueno de sí misma y a encontrar sus puntos fuertes.

¿Qué ocurre en terapia?

Al principio, tu terapeuta hablará contigo, te hará preguntas y te escuchará y aprenderá más cosas sobre ti. Esto le ayudará a entender tu problema. Los dos juntos elaborarán metas sobre aquello en lo que necesitas ayuda.

En las sesiones de terapia, es posible que:

  • Hables. Los terapeutas piden a la gente que hable sobre sus sentimientos. Hablar es una forma sana de expresar los sentimientos. Ayuda a que la gente se sienta aceptada, entendida y preparada para aprender.
  • Hagas actividades. Los terapeutas pueden enseñar sobre los sentimientos, habilidades de afrontamiento o cómo hacer frente a los miedos. Las actividades y las hojas de trabajo ayudan a hacer estos aprendizajes más interesantes.
  • Practiques nuevas habilidades. Un terapeuta te puede enseñar habilidades como el mindfulness y la respiración profunda. Es posible que aprendas formas de afrontar tus miedos o de reducir tu estrés. O de hablar contigo mismo. Es las sesiones de terapia, es posible que practiques lo que aprendas.
  • Resuelvas problemas. El terapeuta te preguntará cómo los problemas que tienes te afectan en casa y en la escuela. Hablarán sobre cómo resolver esos problemas.

¿Durante cuánto tiempo va a terapia la gente?

La duración de la terapia es algo que dependerá de tus metas. La mayoría de las veces, el terapeuta te querrá ver una vez a la semana durante varios meses.

¿Cómo te puedes ayudar a ti mismo?

Si vas a un terapeuta, he aquí muchas formas de sacar el máximo provecho de la terapia:

  • Prepárate para crecer. Mantén siempre una actitud positiva. Cree en ti mismo. Di para tus adentros "Puedo", en vez de "No puedo.".
  • Pide apoyo a tus padres, profesores y amigos. Deja que te ayuden, que cuiden de ti y que te muestren que les importas.
  • Céntrate en tus puntos fuertes. Pasa tiempo haciendo cosas que sean buenas para ti. Eso te ayudará a ganar seguridad en ti mismo.
  • Cuida tu cuerpo. Haz ejercicio físico y come alimentos saludables. Duerme lo suficiente. Dedica tiempo a relajarte. Comparte tiempo con gente que saca lo mejor de ti.
  • Cuida tu mente. Aprende mindfulness y respiración profunda para estar más calmado y más centrado. Cuanto más practiques estas técnicas, más te ayudarán.